José
El 27 de enero me aliste y arregle, sin saber que estaba por
ver al hombre que cambiaría mi vida para siempre. Cada día que pasaba junto a él
me daba cuenta de lo mucho que podía amar a alguien. El verlo a los ojos de
alguna manera me jalaban e hipnotizaban, era como si existiera un pequeño
universo en cada uno de ellos, y en el mundo real pasaba un minuto pero en ese
universo se sentía como si llevara una vida ahí.
Luego me di cuenta que cada que yo iba a su lado en su
coche, lo observaba por tanto tiempo, y me preguntaba ¿de dónde ha salido este
hombre? ¿Cómo es que he llegado a él?, y podía perder el tiempo solo viéndolo,
observando cada centímetro de su cara, de su cuerpo y de sus movimientos. El
tomar su mano y sentir como encajaba la mía en la suya fue una sensación que no
puedo describir.
Durante este tiempo, di vueltas en mi cama sin poder
conciliar el sueño. Me sentaba a pensar en lo que estaba sintiendo, sentía como
la sangre que recorría mi cuerpo era cálida, y calentaba mi corazón y mi
cuerpo. Mi estómago se llenaba de emociones, era como si tuviera un zoológico
ahí adentro. Y hasta el día de hoy cuando me dice que ha llegado a verme siento
como comienza una estampida en mi estómago y mi cuerpo comienza a sentir un
calor que viene desde mi corazón y llega hasta la punta de mis dedos.
Debo admitir que le tenía miedo, tenía miedo de sentir algo
y que mis sentimientos quedaran volando por el aire y mi corazón hecho pedazos
en el piso. Pero el estar en sus brazos y sentir el calor de su cuerpo lo cambió
todo. Él me dijo algo que siempre está en mi mente:
“Te presto mis cachitos para que estemos unidos”
Esos pedacitos o chachitos que lo forman a él me
complementan a mí y los míos lo complementan a él.
Es un sentimiento nuevo para mí el tener a alguien que me ama
de esta manera. Siempre me he sentido sola pero en menos de un mes un hombre
especial y maravilloso ha encontrado la forma de hacerme sentir cosas que nunca
había sentido, y por un segundo cuando pienso en él no me siento sola, cuando él
está junto a mi siento que puedo derrotar al mundo entero. Si busco calma solo
me recuesto en su pecho y encajo perfectamente ahí, lo miro a los ojos y me
sumerjo en un universo del que nunca quiero salir…
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