José
Listen while you read El 27 de enero me aliste y arregle, sin saber que estaba por ver al hombre que cambiaría mi vida para siempre. Cada día que pasaba junto a él me daba cuenta de lo mucho que podía amar a alguien. El verlo a los ojos de alguna manera me jalaban e hipnotizaban, era como si existiera un pequeño universo en cada uno de ellos, y en el mundo real pasaba un minuto pero en ese universo se sentía como si llevara una vida ahí. Luego me di cuenta que cada que yo iba a su lado en su coche, lo observaba por tanto tiempo, y me preguntaba ¿de dónde ha salido este hombre? ¿Cómo es que he llegado a él?, y podía perder el tiempo solo viéndolo, observando cada centímetro de su cara, de su cuerpo y de sus movimientos. El tomar su mano y sentir como encajaba la mía en la suya fue una sensación que no puedo describir. Durante este tiempo, di vueltas en mi cama sin poder conciliar el sueño. Me sentaba a pensar en lo que estaba sintiendo, sentía como la sangre que recorría mi cu...